y a la mañana vendrá la alegría."
Salmos 30:5
Observo el reflejo de mis ojos en el espejo, se han teñido de rojo, tal parece que los desvelos comienzan a agotarme. Pronto el cuerpo me dolerá y la migraña me tenderá en el piso; dormiré sintiendo el frío de las lozas recorriendo mi espalda desnuda. Despertaré con el anhelo de una oración que deseo alzar pues mi cuerpo ya no resiste el delirio.
Me levanto, los ojos aún están manchados de un rosado pálido. Necesito perseverar en mi búsqueda, rendir mis manos en el silencio de la habitación mientras evoco palabras que tranquilizan mi mente. Puedo sentir como los huesos rechinan; un sabor agrio en mi boca, cierro los ojos buscando nuevamente el momento preciso para reencontrarte. Suspiro, derramo mis ojos debido a la desesperación. Mis piernas se apagan dejándome estático. Me encuentro vacío, anhelante de levantarme y ver mi reflejo.
Entonces te escucho, rompes mi voz provocando otra vez el llanto; en la oscuridad de mis parpados comienzo a encontrarte. Me muestras tus manos heridas que toman mi pecho, fluyen palabras en el abismo; fuegos brotando de tus palmas. Despierto en la memoria de las últimas horas, mis ojos reflejados vierten destellos de alegría...
Me suena muy bíblico, las figuraras retoricas que empleas me parecen buenas, más el empleo de una que otra palabra “dominguera” le daría un tanto de más fluidez o entendimiento, no sé es sólo mi humilde comentario, saludos.
ResponderEliminara mí no me parece bíblico (en este no), pero quizá sí con cierta religiosidad en uno o dos pasajes; está bonito, no sé qué tan preciso sea hacer sólo imágenes en la narrativa.
ResponderEliminarEspero que tú también pases una que otra vez al mío y me regales algo que puedas decir.
Omar Tiscareño
Me parece conveniente remarcar (o acertar) que el texto presentado no es propiamente narrativo. Sino que pertenece a la prosa poética. El narrar nos exige tener hechos, no sólo imágenes.
ResponderEliminarPero bien, como prosa poética me agrada, ya que una de las bondades de la prosa poética es extenderse en pequeñas imágenes para obtener una visión completa de la imagen global del texto.
Tan sólo hay que procurar no divagar, es un problema muy común al describir, además de tener un léxico florido, puede ser que por el contexto no estés diciendo lo mismo, pero por el hecho de ser un texto poético, el lector resentirá cuando repitas palabras; ya que ya asoció tal palabra a una imagen, aquí lo que podrías hacer es encontrar una palabra que entre al grupo semántico de la ya usada o que guarde un vínculo con ella y ligarla, dale pistas, pero no lo marees.
Muy buen texto, Mario.