Deseo
Deseo que se grabe en mis ojos tu voz,
la que erguida en una cruz
me retorna a la sangre
dejándome mudo.
Deseo admirarte plenamente,
seguirte por los años
dejándote formarme.
Deseo alzarte mis manos,
rendirte mis palabras
que son sólo un fragmento
del anhelo de buscarte,
y concederte mis memorias.
Deseo morir para nacer
y seguir creciendo;
crecer para admirar tu grandeza
que herida y maltratada
bastó para justificarme,
y traerme de vuelta.
Deseo tu voz,
deseo tu aliento,
deseo de noche encontrarte
y cada día
ser reavivado por tu palabra.
Sabes, Mario. Me gusta tu poema porque no se vende, por ahí he leído unos que luego luego dicen "Jesús", "Dios", etcétera; y es castrante (al menos para mi xD). Me das una imagen de un maestro que te entrega de sí mismo y tú te entregas a él, nos indicas tu muy personal visión de Dios, no una con la que todos van a referir de inmediato y hasta sonará como comercial y un poquito adulador e hipocrita (que eso no aplica al tuyo vedá, pero si a muchos otros).
ResponderEliminarNo sé, yo estaba pensando un poquito al revés. No conozco tu bastante (y buena, claro) producción literaria, pero estoy encontrando seguido mismos temas, quizá algun día se terminen o las metáforas o los símiles o tal vez, como dijo cierta erudita que nos dio clases, nos demos cuenta que hemos estado escrito lo mismo desde hace tiempos remotos. Lo sé, no es eso por lo que uno escribe, pero es abrumador, al menos para mí.
ResponderEliminarTe invito a que seas mejor. Lo digo porque sé que puedes. Aveces soy malo en esto de la crítica litararia (contemporánea popular), ya no basta decir que es bueno o me gusta.